Fundadores

Dos amigos, una pregunta y un puro mexicano.

Los fundadores de Barrocaña, de pie, de saco y camisa
Emiliano Ríos Montiel y Federico Barroso Poceros Sánchez, fundadores de Barrocaña

Emiliano y Federico son dos amigos mexicanos que crecieron entre sobremesas, buen tabaco y una pregunta que no los dejaba en paz: ¿por qué el mejor puro no habla con acento mexicano?

Decidieron dejar de preguntar y empezar a torcer. Con respeto por quienes cultivan tabaco en Veracruz desde siempre, quieren devolverle al puro su voz y su representación en México: hecho aquí, con manos de aquí y sin prisa.

«Queremos que, al encender un Barrocaña, se escuche México.»Emiliano y Federico, fundadores

De dónde
viene el nombre

Barrocaña une el apellido Barroso con la caña de las casas de curado de Veracruz, y guarda un eco del barroco: la riqueza del detalle hecho a mano.

De la idea
a la caja

  1. La idea

    Una sobremesa y una pregunta: ¿por qué el mejor puro no es mexicano? Esa noche empezó todo.

  2. La búsqueda

    Recorren vegas de Veracruz, prueban hojas y conocen a los agricultores que serán sus socios.

  3. La primera ligada

    Pruebas, ajustes y cientos de catas hasta encontrar la mezcla que se convertiría en Reserva Origen.

  4. La anilla

    Nace la anilla en marfil, oro y vino, y con ella el monograma que firma cada puro.

  5. Las primeras cajas numeradas

    Salen las primeras cajas de cedro, cada una numerada a mano.

  6. Presentación oficial

    El 7 de noviembre, en TRES79 Hotel Boutique, Orizaba, Barrocaña se presenta al mundo.

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